
Empatía y cine: las gallinas analizan los Goya y la realidad de la discapacidad
En la edición de este martes de «El Gallinero», las gallinas se reunieron para recuperar el tiempo perdido tras la ausencia del día anterior. Con la calidez de siempre, Doña Leo, Doña Flor, Doña Meiga, Doña Kendra y Doña Coti (quien se unió por teléfono desde su taller) compartieron una jornada marcada por la reflexión sobre la visibilidad de las enfermedades raras y la importancia de la empatía en la sociedad actual.
El cine como espejo de la realidad
La tertulia arrancó con el análisis de los últimos Goya. Doña Flor destacó la importancia de reconocer la labor de Miriam Garlo, actriz sorda que protagonizó una película en su lengua de señas, calificándolo como un reconocimiento necesario y justo. Por su parte, Doña Leo confesó tener pendiente ver la cinta, aunque elogió al coprotagonista.
La conversación derivó hacia la película Los Domingos, donde las gallinas no se guardaron sus críticas. Doña Leo describió la obra como "oscura continuamente", señalando que, aunque el tema se aborda con delicadeza, la narrativa no logró conectar con ella. Sin embargo, rescató el magistral trabajo de la actriz que interpreta a la tía de la protagonista. En este punto, surgió un debate sobre la accesibilidad en las salas de cine de Ceuta, donde las gallinas pidieron que se moderara el volumen, que a menudo retumba en las pequeñas salas, dificultando la comprensión de los diálogos.
Una oda a la valentía y la empatía
Uno de los momentos más emotivos del programa fue el espacio dedicado a las enfermedades raras. Doña Kendra ofreció un resumen detallado sobre la "odisea diagnóstica" que enfrentan millones de personas, subrayando que solo un 6% de estas patologías cuentan con tratamiento farmacológico. Las gallinas coincidieron en que las familias son los verdaderos héroes de la sociedad por su lucha diaria.
Este tema conectó directamente con la experiencia de Doña Coti, quien compartió su realidad personal con una discapacidad que le obliga a usar muletas y aparatos. Relató, entre risas y momentos de sinceridad, las dificultades de moverse por las calles debido a los baches y las alcantarillas, llegando incluso a desistir de salir de casa en ocasiones. Por su parte, Doña Leo propuso una medida drástica para concienciar a los políticos: sentarlos en una silla de ruedas y obligarlos a recorrer el tramo desde la maestranza hasta el ayuntamiento para que experimenten los obstáculos reales.
Solidaridad frente a la crítica
La mesa también reflexionó sobre la actitud de Antonia San Juan en los Goya. A pesar de las críticas por no usar peluca tras su enfermedad, las gallinas defendieron su derecho a mostrarse tal como se siente cómoda, criticando la falta de solidaridad de una sociedad que a menudo juzga lo que no entiende.
El programa cerró con el rap de Doña Coti, quien dedicó unas palabras de cariño a la trayectoria del grupo y a su querida "Adorna". Para finalizar, Doña Coti compartió un chiste sobre un hombre que se hizo un tatuaje de un camaleón y, cuando le preguntaron dónde estaba, respondió que se había camuflado.
"No tenemos las aceras en condiciones, tenemos muchos perritos que hacen todas sus cositas en el suelo... algún día todos deberíamos sentarnos en una silla de ruedas e intentar salir a nuestras calles".