
La política de la mediocridad frente a la educación
El riesgo de la sumisión
Ser tú mismo o un títere. ¿Te lo has planteado alguna vez? Tu vida te pertenece. Sé tú mismo quien maneje los hilos.
El triunfo de la mediocridad
La tolerancia llegará a tal nivel que las personas inteligentes tendrán prohibido pensar para no ofender a los imbéciles, dijo Dostoievski muy acertadamente, porque no hay mayor enemigo del talento que la política que premia la mediocridad. La persona que impera la simpatía y la tolerancia sobre la educación y su desarrollo ha fracasado como maestro de cualquier tipo de enseñanza para la vida humana. Una vida sin educación y sin búsqueda de la verdad, sin esperanza ni visión hacia la transformación, solo se asegurará de envejecer, pero no de madurar.