
La importancia de lo cotidiano y la verdad de las marcas
Pues eso
No creo que vaya a sentar ninguna cátedra en esto de tener una firma en una radio importante, pues bueno, también es una declaración de intenciones de que de mí tampoco se va a escuchar nunca nada demasiado importante ni con demasiada sustancia. Pero bueno, siempre con una mirada un poco especial ante cosas mundanas y cosas normales que nos ocurren a todos, o por lo menos a mí, que voy a ser el que lo tenga que escribir todas las semanas.
Yo creo que «pues eso» es una muletilla muy coloquial, que normalmente se dice después de pequeñas o grandes rotundidades como una forma de confirmar que esto que he dicho es lo que he dicho y que tampoco hay que darle mucho más vuelta. Entonces, es como una forma también de quitarme a mí un poco de presión, porque claro, esto de tener una firma radiofónica... ya solamente de escuchar «firma radiofónica»... como que ya asusta.
Soy consciente de que esto también es para mí un reto, un miniproyectito ajeno al trabajo. Mi intención va a ser pasármelo bien e intentar que, mientras yo me lo paso bien, cuando la gente lo escuche, le saque una minisonrisilla o una minirreflexión, o simplemente que alguien tenga una excusa para poder cogerme por la pechera por la calle. No quiero abrir debates muy sesudos ni que la gente se quede con una mueca en la cara de «pero qué ha dicho este», sino decir algo con lo que tanto yo como la persona que esté escuchándolo se sientan identificadas.
En mi trabajo diario en la agencia, tenemos clarísimo que, al final, por lo que nos destacamos y por lo que se nos valora en el mercado, es porque somos capaces de encontrar esas verdades que tienen las marcas o que tienen las marcas al relacionarse con los consumidores y que las contamos de una forma en la que caiga bien. Creemos que vender no está reñido con el humor, ni con pasárselo bien; creemos que es una muy buena técnica de venta y de construcción de marca.
Cualquier cosa con cebolla está mucho más bueno.
Es una verdad. No es que lo haya escuchado en ningún sitio, es que me parece una verdad. Pues eso.