
La madurez tipográfica se ha quedado en el cole
La gente ya no escribe a mano. Piénsalo. Ahora ya todo lo escribimos con el móvil y ni la lista de la compra la hacemos a papel y boli. Corremos el serio peligro de que nos quede para siempre la letra del cole y ya nadie va a madurar su propia letra. Tendremos 80 años y seguiremos haciendo la O muy redondita con el palito hacia arriba perfectamente. Iremos a retirar los fondos de la pensión con la letra de un niño de 15 años. Muy maduros en la vida, pero muy niños en lo tipográfico.
Si eres uno de los pocos afortunados en firmar una hipoteca, enhorabuena. Lo harás vestido como un pincel, pero tendrás una letra como si llevaras el babi manchado del pincel de las témperas. Creceremos, pero nuestra letra nunca lo hará. Pues eso.