
Dejar las redes para redescubrir el mundo y la radio
He desaparecido de Internet. Me he vuelto invisible. En este mundo en el que la dictadura de los likes y de la sobreexposición de los egos es el pan nuestro de cada día, he decidido rebelarme y quitarme todas las redes. El estúpido scroll sobre la pantalla del móvil me estaba agotando psicológicamente.
Después de una semana alejado de la virtual palestra, estoy empezando a redescubrir el mundo que nos rodea y que es mucho más hermoso que el que nos venden artificialmente. Pero no se preocupen aquellos fieles oyentes que puedan estar esperando mi firma cada semana, porque seguirá.
Y es que la radio, incluso hoy en día, y a pesar de haber evolucionado, sigue siendo fiel a sí misma. Existe por el simple hecho de existir, y no por la necesidad de gustar. Y me atrevo a decir que es un gran ejemplo de lo que siempre os dejo por aquí. Y que dice eso: que allá donde es más difícil encontrarla, es donde reside la mayor de las bellezas.