
Lo importante es celebrar la vida
¿San Antonio? ¿San Daniel? ¿Quién es el patrón de Ceuta? Muchos votarán por el primero, otros tantos lo harán por el segundo. Yo, a pesar de mi fe en el gnosticismo que enarbolo desde mi adolescencia, he tenido más de una discusión sobre este tema. Y es que mis padres de primer nombre me pusieron Daniel y de segundo Jorge. El segundo por el patrón de Cataluña, que nadie duda que sea San Jordi. El primero, como siempre me dijeron, por el patrón de Ceuta, San Daniel.
Y es que aunque mañana 13 de junio una gran parte del pueblo caballa se lance en romería a visitar a San Antonio en su ermita, este, a pesar del fervor que despierta, no es el patrón de nuestra ciudad. Discusiones religiosas aparte, solo diré lo mismo que dije en Navidad cuando hablábamos de aquello de Feliz Navidad o Felices Fiestas, y es, ¿qué más da? El caso es celebrar la vida, celebrar la felicidad, y sacar de cada lugar, fiesta o evento, unas cuantas sonrisas, que buena falta nos hacen. Porque sonreír nunca está de más. Ni siquiera cuando ya, a estas alturas, somos más que conscientes de que allá donde es más difícil encontrarla, es donde reside la mayor de las bellezas.