
Herrera en COPE Ceuta
El delegado sindical denuncia el deterioro del clima laboral y la gestión autoritaria en la prisión de Ceuta
Mohamed Haidor, delegado sindical de Acaip-UGT en el centro penitenciario de Ceuta y miembro de la Junta de Personal de la Administración General del Estado, ha denunciado el grave deterioro de las condiciones laborales y el clima de trabajo en el centro. El sindicalista señala que la dirección actual ejerce una gestión autoritaria y carece de capacidad para aceptar críticas constructivas, lo que ha generado una plantilla desmotivada y un ambiente hostil.
Conflictos en la reunión extraordinaria y medidas restrictivas
A raíz de una reunión extraordinaria convocada por la directora del centro para abordar el descontento de la plantilla, el delegado sindical ha aclarado que solo los sindicatos con representación en la mesa delegada de Madrid (Comisiones Obreras, CSIF y Acaip-UGT) pueden participar en reuniones oficiales sobre derechos laborales.
Durante el encuentro, la Administración trasladó la intención de aplicar de forma unilateral medidas restrictivas sobre derechos adquiridos, especialmente en lo relativo a los cambios de servicios. Estos cambios permiten a los funcionarios disponer de más días libres fuera de sus permisos estipulados. Ante la negativa de los sindicatos, la dirección mantuvo una postura de aplicación tajante de la legalidad, sin flexibilidad. Por ello, el delegado ha solicitado asesoramiento a nivel nacional sobre este “nuevo corsé laboral”.
Doble rasero y gestión de personal
Haidor denuncia la existencia de un “doble rasero” en el trato a los funcionarios por parte de la dirección. Según el sindicalista, se aplican criterios distintos según el trabajador, permitiendo en algunos casos la apertura de expedientes y en otros ignorando las faltas. Además, criticó la asignación de una plaza de jefe de servicios a un administrador sin experiencia en el ámbito de interior, lo que ha desmotivado a los funcionarios que aspiraban a dicha promoción.
“Esta es la peor dirección con la que me he encontrado en el ejercicio de mi larga labor profesional”.
Situación de la plantilla y jornada laboral
El delegado advirtió sobre el riesgo que supone la reducción de la jornada a 35 horas en un centro que ya cuenta con una plantilla “cortísima”. Actualmente, el personal de interior trabaja prácticamente con servicios mínimos, y las nuevas promociones no son suficientes para cubrir las bajas vegetativas del centro.
Finalmente, el representante sindical recordó la demanda histórica de los trabajadores de prisiones para ser reconocidos como profesionales de riesgo y como agentes de autoridad, categorías que actualmente no les corresponden a pesar de la naturaleza de sus funciones.