
El impacto de las obras subterráneas en el barrio de San José (Hadú)
Hamido Mohamed, conocido como Frugui y presidente de la Asociación de Vecinos de San José (Hadú), ha denunciado las graves dificultades que están sufriendo los residentes y comerciantes de la zona debido a la ejecución de una obra de galería subterránea que se inició en mayo del año pasado.
Bloqueo de calles y servicios básicos
El representante vecinal explica que la obra ha provocado el cierre de calles fundamentales, dejando a la zona prácticamente incomunicada. Esta situación ha impedido el acceso de vehículos de emergencia, como ambulancias, y de servicios básicos como el reparto de bombonas de gas. Además, el corte de suministro eléctrico en algunos puntos ha afectado especialmente a las personas mayores, quienes se ven imposibilitadas para salir por la noche.
Frugui informó que, tras una reunión con los responsables de la obra, se ha previsto que en dos semanas se habiliten las calles Teniente Coronel Gautier y Marcelo Roldán, conectando con Miquel Lara y Rómulo de Córdoba, lo que supondría un alivio para la movilidad de los vecinos.
Impacto económico y comercial
El comercio local ha sufrido una caída de ventas de entre el 35% y el 40% debido a la dificultad de acceso para los clientes que suelen acudir en coche desde zonas como El Príncipe o Juan Carlos I. Aunque algunos comerciantes han podido cobrar las ayudas administrativas previstas, otros han tenido problemas por falta de documentación.
Frugui señala que el barrio carece de variedad comercial y necesita diversificarse. «Antes teníamos 36 bares. Ahora hay uno», afirmó el presidente de la asociación, lamentando la falta de inversión y la pérdida de población joven, lo que ha dejado a la zona con un comercio envejecido y poco atractivo.
Problemas de seguridad y servicios municipales
La estrechez de las calles y la falta de vigilancia han generado preocupación por la seguridad vial, especialmente con el paso de motocicletas y vehículos de reparto que, ante la falta de vías alternativas, terminan circulando por las aceras.
Asimismo, el representante vecinal criticó la falta de apoyo por parte del ayuntamiento. Denunció que la asociación no recibe subvenciones y que debe costear actividades con fondos propios. También destacó la falta de infraestructuras sociales, como un polideportivo o un local social para la barriada, y denunció la existencia de barracas ilegales en zonas abandonadas.
Situación política y social
Frugui compartió su desilusión con la situación política actual, mencionando la pérdida de escaños del Partido Popular y la aparición de nuevos partidos políticos en la ciudad. Finalmente, recordó su larga trayectoria de 25 años luchando por la zona, lamentando que, a pesar de sus esfuerzos, no se ha logrado la construcción de un local social propio para la asociación de vecinos de San José.
«Nos han bloqueado todas las calles... estamos incomunicados... la ambulancia no puede entrar. El repartidor de la bombona no puede entrar».
Frugui, presidente de la Asociación de Vecinos de San José.