
Mediodía en COPE Ceuta
Alejandro Navarro afronta retos solidarios con una lesión medular
El exlegionario Alejandro Navarro ha participado en la «Cuna de la Legión» en Ceuta, una prueba deportiva que ha realizado como parte de una serie de retos solidarios tras sufrir una lesión que le dejó un 92% de discapacidad. Navarro, quien durante 11 años formó parte del Tercio Duque de Alba II, utiliza su experiencia y su condición de tetrapléjico para recaudar fondos destinados a ayudar a personas con discapacidad.
Superación y retos físicos
Navarro explica que su participación en estas pruebas es una forma de cerrar un vínculo con la Legión, institución en la que sirvió antes de sufrir el accidente que le cambió la vida. A pesar de no tener motricidad en las manos, antebrazos, tríceps, pectorales ni dorsales, y de sufrir dolores neuropáticos y falta de termorregulación, el deportista se enfrenta a las dificultades del terreno.
Navarro destaca que su cuerpo no suda y que el calor o el frío extremo se magnifican debido a su condición y a su estatura de 1,96 metros.
Labor social y altruismo
A través de su asociación, Navarro dedica gran parte de su tiempo a realizar trabajos sociales sin ánimo de lucro. El objetivo es recaudar dinero para terapias y material ortopédico para personas necesitadas. En 2024, la asociación logró gestionar más de 21.000 euros en ayudas directas.
El deportista ha organizado una serie de retos en Almería, Ceuta y Melilla. Para la etapa de Melilla, ha puesto en marcha un crowdfunding con un objetivo mínimo de 3.000 euros, cuyo total será donado a asociaciones de ambas ciudades. Navarro asegura que no percibe ningún beneficio económico personal por estas actividades.
Filosofía de vida y valores
Navarro relata que le costó nueve años aceptar su nueva realidad tras el accidente, el cual ocurrió cuando estaba en la Policía Nacional y tenía una familia joven. Describe la dificultad de vivir en un mundo no adaptado y explica su método para afrontar la adversidad: ante una cosa mala, buscar nueve cosas buenas.
«No solamente somos lo que hacemos, sino también lo que dejamos de hacer», señala el deportista, quien enfatiza la importancia de ser buenas personas y ayudar a los demás. Actualmente, trabaja en proyectos como un huerto solidario para personas con discapacidad y continúa educando a sus hijos en valores a través del deporte.
Navarro concluye que, aunque no puede arreglar el mundo por sí solo, su objetivo es servir de ejemplo para que otros puedan ayudar a los demás.
«Lo más difícil no es tener una discapacidad, sino vivir en un mundo no adaptado».