
Mediodía en COPE Ceuta
Vecinos de Ceuta denuncian el abandono de Arroyo Paneque mientras celebran la transformación de Plaza Nicaragua
Los residentes de las barriadas de Plaza Nicaragua y Arroyo Paneque en Ceuta han manifestado situaciones opuestas respecto al estado de sus entornos. Mientras que en Plaza Nicaragua se celebra una transformación comunitaria liderada por la asociación de vecinos, en Arroyo Paneque los habitantes denuncian un estado de abandono, falta de mantenimiento y acumulación de residuos que dificulta la vida diaria.
Transformación y convivencia en Plaza Nicaragua
La barriada de Plaza Nicaragua ha pasado de ser una zona con problemas de basura, incendios y presencia de animales salvajes a convertirse en una comunidad unida. Fernando Sotomayor, presidente vecinal, ha liderado la reforma de la zona durante casi diez años, logrando la creación de locales sociales y espacios de convivencia.
Los vecinos destacan que, gracias a esta gestión, se han podido realizar actividades como comidas de Navidad y encuentros interreligiosos. Sotomayor, descrito por los residentes como una persona trabajadora y persistente, busca ahora dejar el testigo a los jóvenes para que continúen con el legado.
«El 99% de lo que se ha obtenido en esta barriada ha sido gracias al trabajo de Fernando».
A pesar de los inconvenientes que supone el verano por las largas madrugadas, los residentes subrayan que el cambio es evidente y que la unión vecinal ha traído alegría al barrio.
Abandono y riesgos en Arroyo Paneque
El testimonio de Arroyo Paneque fue grabado el 1 de junio. Al recuperarlo en la emisión del 2 de julio, la presentadora indicó que desconocía si se habían realizado actuaciones posteriores.
En contraste, los vecinos de Arroyo Paneque denuncian que su zona se ha convertido en un vertedero de escombros y muebles debido a la falta de mantenimiento por parte de las autoridades. Los residentes afirman que la limpieza, que antes se realizaba anualmente, ha desaparecido desde hace cuatro o cinco años.
Los residentes advierten de riesgos para la seguridad y la salud. Los habitantes advierten sobre la presencia de serpientes, ratas e insectos, lo que impide que los niños jueguen en las zonas de ocio cercanas a sus casas. Además, el crecimiento de la vegetación y la acumulación de basura dificultan el tránsito tanto a pie como en coche.
Los vecinos denuncian que, aunque pagan los mismos impuestos que el resto de la ciudad, sienten que están en total abandono. Señalan que los camiones de vertido de enseres operan por las noches en la zona y que, a diferencia de otras barriadas, los muebles abandonados por los vecinos no son retirados por los servicios de limpieza.
Los residentes solicitan un mantenimiento básico de las zonas verdes y el desbroce de la vegetación para evitar riesgos de incendio y garantizar la seguridad de las familias.