Entrevistas
El representante de los feligreses de la Almadraba celebra la presentación del proyecto para la nueva capilla de la Virgen del Carmen
Este lunes se presentó en la Biblioteca Pública del Estado el proyecto para la nueva sede y custodia de la Virgen del Carmen en el barrio de la Almadraba. La iniciativa busca dotar a los fieles de un nuevo templo tras años de incertidumbre y deterioro del edificio actual.
Un camino de obstáculos y devoción
Juan Damián, en representación de los feligreses de la Almadraba, explicó que el proceso para alcanzar este punto ha sido “largo y tortuoso”. Relató que, tras el derrumbe del techo de la capilla actual en febrero de 2021, los fieles tuvieron que abandonar el lugar y permanecer en un periodo de incertidumbre sobre la custodia de la devoción. Posteriormente, en mayo de 2024, tuvieron que abandonar también la Santa Iglesia Catedral por deficiencias en el templo, realizando sus acciones pastorales en la parroquia de los Remedios hasta la actualidad.
Damián destacó que la presentación del nuevo proyecto generó una gran emoción entre los fieles. Aunque señaló que el diseño tiene un aspecto moderno, aseguró que el edificio contará con todos los elementos necesarios para el culto católico, como el presbiterio, la mesa del altar, el sagrario y la sala de catequesis. Según el representante, la construcción del nuevo templo es una victoria de la devoción sobre las limitaciones técnicas y legales.
Colaboración institucional y plazos de obra
El proyecto, diseñado por el arquitecto Juan Antón-Pacheco, ha requerido una constante interlocución durante cerca de dos años y medio con diversas administraciones, incluyendo la Delegación del Gobierno, el área de Costas y la Administración del Estado. Estas gestiones fueron necesarias para obtener las autorizaciones específicas para edificar en una parcela situada a escasos metros del mar.
El consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez, detalló que el proyecto incluye una regeneración paisajística y ambiental del entorno de la playa de Miramar. La obra, que tiene un presupuesto estimado de 2,4 millones de euros, será ejecutada por la empresa pública Tragsa. Ramírez señaló que el objetivo es formalizar el encargo durante el mes de febrero de 2026 para que el inicio de las obras sea lo más inmediato posible, con una previsión de comienzo para los meses de abril o mayo de 2026.
El consejero indicó que el plazo de ejecución aproximado es de seis meses. Además de la capilla, el proyecto contempla la creación de una plaza pública para actos y festividades, transformando un suelo actualmente abandonado en un espacio de uso común.